Las compañías de bajo coste piden a la UE una gestión unificada del Tráfico aéreo: repercutiría en la reducción de precios y de los tiempos de vuelos, según una asociación de aerolíneas

La Asociación Europea de Aerolíneas de Bajo Coste ha pedido a la Comunidad Europea “una gestión del tráfico aéreo unificada y más eficiente”, que permitiría una reducción de los costes y de las emisiones de dióxido de carbono, según el director de Ryanair, Michael O’Leary. ”El modelo de gestión actual cuesta a las compañías aéreas más de 7.000 millones de euros al año”, ha afirmado O’Leary al presentar un manifiesto de dicha asociación (ELFAA, según sus siglas en inglés), compuesta por diez aerolíneas de bajo coste entre ellas Ryanair, Easyjet, Wizz o Transavia. El manifiesto, titulado Cómo ahorrar cada año 5.000 millones de euros, 12 millones de toneladas de C02 y 21 millones de minutos en el espacio aéreo europeo, propone unificar los diferentes sistemas vigentes de control aéreo en un único modelo de gestión.
La demanda llega en un año en el que el ejecutivo comunitario tiene previsto ampliar las competencias de la Organización  Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol) en la gestión del tráfico aéreo, y en el que las compañías de bajo coste prevén una bajada de sus beneficios “por el elevado precio del petróleo”, según O’Leary. Para lograr “una mayor eficiencia del transporte aéreo europeo y una verdadera liberalización del sector”, la ELFAA sugiere la creación de una Autoridad Europea de Aviación, que estaría por encima de los gobiernos nacionales, los proveedores de servicios de control aéreo y sustituiría a Eurocontrol.

En la UE existen actualmente 39 servicios de control aéreo, “un número mayor que el de estados miembros”, según ha destacado el responsable de Ryanair, quien afirmó que estos sistemas fueron creados “para separar a los
bombarderos en la Segunda Guerra Mundial”. Esta fragmentación repercute directamente en el bolsillo del consumidor y
”atenta contra el modelo de máxima eficiencia con mínimos costes”, según denuncian las compañías que componen la ELFAA.

La regulación económica a nivel comunitario de los proveedores de control aéreo permitiría un abaratamiento de las tasas por aeropuerto, según las compañías de bajo coste. Entre otras medidas, el manifiesto pide a la Comisión una reducción del
espacio aéreo militar en un 25% en un plazo de cinco años, que permitiría incrementar en un 50% el acceso de la aviación civil a estas zonas restringidas. O’Leary explicó que un vuelo actual desde Dublín hasta Londres tarda una
hora y diez minutos “porque debe realizar un rodeo para no entrar en espacio aéreo militar de la RAF”, mientras que si realizara la trayectoria en línea recta, “tardaría sólo 40 minutos”.
Igualmente, la ELFAA sugiere la creación de un manual común de seguridad aérea y la aplicación de las nuevas tecnologías disponibles para los radares y las telecomunicaciones.